Nuestro cliente circulaba por una intersección cuando otro conductor salió de un cruce sin ceder el paso. No hubo tiempo para evitar la colisión. El accidente le causó lesiones graves, incluyendo una hernia discal que requirió cirugía.
Tras el accidente, la compañía de seguros intentó argumentar que la hernia discal del cliente se debía al desgaste normal, no al choque. Esta postura cambió una vez que el cliente se sometió a una cirugía, que demostró claramente que la lesión estaba relacionada con el accidente. Incluso sin recurrir a los tribunales ni a peritos, los hechos y los informes médicos dejaban clara la situación.
El caso se resolvió antes de que se presentara una demanda, y la compañía de seguros finalmente pagó el límite máximo de su póliza. El caso liquidado por $ 250,000, lo que permite al cliente seguir adelante sin el estrés de una larga batalla legal.
Este acuerdo cubrió todos los gastos médicos y el tratamiento del cliente relacionados con la lesión. Lo más importante es que le brindó tranquilidad y estabilidad financiera durante su recuperación. El cliente quedó muy satisfecho con el resultado y aliviado de que el asunto se hubiera resuelto.