Nuestro cliente conducía por una intersección cuando otro conductor se saltó un semáforo en rojo y giró bruscamente delante de él. El accidente ocurrió repentinamente y le causó a nuestro cliente una conmoción cerebral y otras lesiones en la cabeza.
Al principio, el otro conductor intentó culpar a nuestro cliente. Actuamos con rapidez e iniciamos una investigación para descubrir la verdad. Mediante la recopilación de vídeos de tráfico e intersecciones, grabaciones de cámaras de salpicadero, llamadas al 911 y grabaciones de cámaras corporales de la policía, pudimos demostrar claramente que el otro conductor no respetó la señal de tráfico. Esta evidencia fue clave para probar la culpabilidad y la gravedad de las lesiones de nuestro cliente.
Una vez establecida la responsabilidad, también descubrimos otros factores que reforzaron el caso, incluido el historial de infracciones de tráfico del otro conductor.
Nuestro cliente recibió una indemnización de 800,000 dólares. Este acuerdo cubrió todos sus gastos médicos y le dejó una suma considerable para ayudarle a seguir adelante. Lo más importante es que se sintió aliviado y muy satisfecho al saber que el proceso había terminado y que había recibido un trato justo.