Nuestro cliente resultó gravemente herido mientras viajaba en la parte trasera de un vehículo todoterreno tras salir de la casa de un vecino. El vecino, que había estado bebiendo, aceleró bruscamente en broma. El vehículo aceleró a toda velocidad, lanzando a nuestro cliente de la parte trasera contra el pavimento de la calle. El impacto le causó una lesión cerebral traumática y requirió 13 puntos de sutura en el cráneo.
Desde el principio, este caso implicó una negligencia clara. La intoxicación y la conducta temeraria del conductor causaron directamente el accidente y la lesión en la cabeza. Aun así, la situación con el seguro no fue sencilla. La póliza de la cuatrimoto solo ofrecía una cobertura de $100,000, y la oferta inicial de acuerdo fue de poco menos de $44,000, mucho menos de lo que nuestro cliente necesitaba y merecía.
En lugar de apresurarnos a llegar a un acuerdo, nuestro equipo se tomó el tiempo necesario para analizar cuidadosamente todas las coberturas de seguro disponibles. Esa paciencia dio sus frutos. Identificamos una póliza de seguro de vivienda adicional que era aplicable, ya que la lesión se produjo por negligencia del propietario. Esto reveló una cobertura adicional significativa, fortaleciendo el caso sin necesidad de una demanda, peritos ni juicio.
El caso finalmente liquidado por $ 200,000El acuerdo cubrió todos los gastos médicos y dejó a nuestro cliente con más de $125,000. Lo más importante es que el cliente se sintió escuchado, apoyado y aliviado durante todo el proceso, y quedó encantado con el resultado. Este caso demuestra cómo dedicar tiempo a una investigación exhaustiva puede cambiar la vida de una persona tras una lesión grave.