Nuestro cliente sufrió una grave lesión de espalda en el trabajo que requirió cirugía. Lamentablemente, la intervención no tuvo éxito y le causó complicaciones graves, incluyendo daño nervioso en la columna vertebral. Con el tiempo, su estado empeoró, lo que le provocó una debilidad considerable y pérdida de movilidad. A pesar de los procedimientos adicionales para intentar corregir el problema, quedó con una discapacidad permanente y ahora depende de una silla de ruedas.
Existía una gran preocupación por la parálisis y la responsabilidad a largo plazo por su condición. No se había aceptado ninguna demanda por negligencia médica, lo que complicaba aún más la situación. Sin embargo, pudimos demostrar claramente que habría mantenido su plena movilidad de no ser por la lesión laboral. También demostramos que, debido a la gravedad de su condición, nunca podrá reincorporarse a un empleo digno.
Mediante negociación directa y cooperación con la parte contraria, resolvimos el caso sin largos litigios, declaraciones juradas ni costosos testimonios de peritos. Este resultado excepcional le ahorró a nuestro cliente más de un año de litigio y miles de dólares en gastos.
El acuerdo de 267,500 dólares contribuirá a su manutención a largo plazo y le compensará por su discapacidad permanente. También incluye una importante suma reservada para futuras necesidades médicas. Si bien ninguna cantidad de dinero puede compensar por completo lo que él y su familia han sufrido, la resolución permite que su esposa continúe cuidándolo y le brinda estabilidad financiera para el futuro.