Este caso involucró un accidente en el condado de Clay, Kansas City, Missouri. La víctima sufrió lesiones en los tejidos blandos del cuello, la espalda y el hombro. Antes de contratar a nuestro bufete, la compañía de seguros le ofreció tan solo $2,500. Esa cantidad no habría cubierto ni de lejos sus gastos médicos, y mucho menos su dolor y el impacto que las lesiones tuvieron en su vida diaria.
Tras nuestra intervención, presentamos un caso sólido que explicaba claramente cómo estas lesiones la afectarían a largo plazo, especialmente dada su edad. También dejamos claro que llevar el asunto a juicio generaría complicaciones adicionales para el conductor responsable. Como resultado, logramos negociar una indemnización máxima de $100,000, 40 veces superior a la oferta inicial.