Nuestra clienta caminaba hacia su auto en el estacionamiento de una gran tienda cerca de Omaha, Nebraska, cuando resbaló en un bache en el pavimento. Aunque no cayó al suelo, el resbalón repentino le causó una lesión grave en el cuello. Posteriormente, descubrió que tenía los discos de la columna cervical dañados y que, finalmente, necesitó una cirugía de reemplazo de disco.
Uno de los problemas en este caso fue que ella ya había recibido tratamiento por problemas en el cuello antes del incidente. La compañía de seguros intentó argumentar que su condición era preexistente y no estaba relacionada con el peligro del estacionamiento.
Colaboramos estrechamente con sus médicos para revisar minuciosamente su historial clínico y documentar cómo este resbalón empeoró su estado. Al vincular claramente el incidente con la necesidad de cirugía y destacar el elevado coste de su tratamiento, pudimos presentar un caso sólido.
Finalmente, conseguimos una indemnización de 165,000 dólares para nuestro cliente. Este caso demuestra que, incluso si no te caes al suelo o si tienes lesiones previas, aún puedes tener derecho a una indemnización si una condición peligrosa en la propiedad empeora tu situación.